La metáfora es un recurso de comunicación indirecta que nos permite comunicarnos con el mundo emocional de las personas, de una manera que no se disparan comportamientos enmascarados o de defensa.

Lingüísticamente, una metáfora es cualquier tipo de historia, cuento, refrán, frase hecha… que tiene la función de hacer llegar un conocimiento por comparación o isomorfismo.

Desde su estructura, la metáfora siempre comunica a dos niveles: uno consciente (la historia en sí) y uno inconsciente (mensaje que ayuda a hacer dudar de las creencias de identidad o a hacer transformaciones importantes en la misma).

Desde nuestro paradigma ecopsicológico, podemos entender la metáfora como una llave privilegiada para abrir el umbral de las emociones de Biofilia y de restauración del vínculo de amor con la tierra.

Entendemos una llave como un movimiento psíquico integral, que posibilita nuevos estados de conciencia. Y vemos la metáfora como un recurso poderoso que puede convertirse en llave para llegar a nuevos entendimientos de nuestra conciencia de ser naturaleza, al posibilitar al menos dos caminos:

  1. La construcción de la experiencia en la naturaleza como metáfora de sanación.
  2. La percepción de la naturaleza como metáfora simbiomimética.

Veamos cada camino:

 1. La Experiencia en la Naturaleza como metáfora de sanación:

Entendí el concepto de la experiencia en la naturaleza como metáfora de sanación, en una expedición de Aprendizaje Experiencial, en las costas de Maine (EEUU) hace muchos años. Vivimos por 30 días en un pequeño velero aprendiendo técnicas de procesamiento terapéutico desde la educación experiencial.

No voy a entrar en detalles de todo lo que significó esta expedición en mi vida, pero si es importante contextualizar que no fue fácil. Las condiciones de convivencia en un lugar tan pequeño, las dificultades de idioma y el estar tan lejos de mi país, hicieron que tuviera momentos muy frustrantes y de desesperación. Condiciones que al parecer favorecieron también la emergencia de una experiencia marina que hasta el día de hoy aparece como una metáfora de sanación y resiliencia.

Todo sucedió en Hurricane Island (sede de Outward Bound en Maine). Allí los facilitadores nos hicieron la propuesta de lanzarnos al mar desde una plataforma de 3-4 metros de altura. El primer día no me lancé, tuve mucho miedo y una gran sensación de impotencia y caos en mi mente.  Ese día me la pasé volcada en mi misma y conectada con mis incapacidades y mis miedos.

Al segundo día, mi pensamiento fue radical, no podía no hacerlo estando tan lejos de casa por decisión propia, no podía decir No a una experiencia semejante. Y así fue como con todo el miedo en el cuerpo, me lancé al agua. Me zambullí hasta los mas profundo del mar, vi mucha oscuridad en un segundo que significó para mi la eternidad.  Y en este segundo tuve tiempo de verme a mi misma y elegir entre quedarme allí, quieta, paralizada de miedo en la oscuridad, o luchar, nadar con todas mis fuerzas hacia arriba, hacia la luz.  Tuve tiempo de elegir y elegí: nadé y salí a la superficie.

Y así es como esta experiencia en la mar, se convirtió en la metáfora más vivida que he tenido, sobre querer vivir y saber que tengo las ganas, el coraje y el poder para hacerlo.

El uso de las experiencias en la naturaleza como metáfora de sanación, puede darse de una manera “natural” como en mi caso, gracias a la inmersión y travesías en entornos naturales.  En este caso cobra mucha fuerza el procesamiento y la re-significación que le da el participante gracias a un buen acompañamiento.

Como también puede darse de una manera estructurada, por medio del diseño de experiencias metafóricas de reconexión con la naturaleza.  Por ejemplo:

  • El subir una montaña como metáfora de conexión con la energía de la madre tierra.
  • Remar en un río, como una experiencia de resiliencia, analizando las condiciones de cambio que pueden darse en el río y los recursos personales y colectivos que podrán emerger para resolver los posibles desafíos.

 

Algunos pasos para diseñar y facilitar experiencias metafóricas en la naturaleza:  (Adaptado del Educador experiencial Gass, 1995):

  1. Identificar los objetivos de la intervención ecoterapéutica basada en el diagnóstico de las necesidades del participante. La metáfora así es pensada como una solución orientada para apoyarles en sus procesos.
  2. Estudiar cómo la experiencia en la naturaleza tendrá un final exitoso (más sano, más integral, más sostenible, más trascendente), como resolución a las correspondiente necesidades o experiencia de la vida real.
  3. Amplificar el proceso para que el participante pueda desarrollar asociaciones isomórficas de las vivencias a su experiencia personal.
  4. Revisar la motivación y la percepción de peligro del participante para estar seguro que la estructura metafórica está manteniendo la atención, sin estar demasiado exigente, o vivida como exageradamente peligrosa.
  5. Usar técnicas de reflexión después de la experiencia en la naturaleza, reforzando positivamente las conexiones isomórficas entre la experiencia en la naturaleza y la psiquis del participante, y focalizando en la integración de un cambio funcional en su estilo de vida.

 

Y de potenciar la experiencia en la naturaleza como metáfora de sanación, podemos pasar al segundo camino, en donde la naturaleza en si misma se convierte en metáfora simbiomimética.  Veamos:

2. La naturaleza como metáfora simbiomimética:

Hemos tomado este neologismo: Simbiomimesis de Glenn Albrecht (2019), para quien:

“El  simbiomimetismo, además de imitar las formas de vida, permite replicar los procesos vitales (procesos orgánicos) que hacen fuerte y saludable la asociación mutuamente beneficiosa de la vida compartida entre y dentro de diferentes formas de vida. Será gracias al simbiomimetismo donde veremos humanos y otras formas de vida viviendo juntos en relaciones de apoyo mutuo. Tal estado de cosas será nuevo y se basará en emociones positivas de la Tierra que ven la vida compartida como el valor más alto”

Así la simbiomimética, abre una puerta enorme al entendimiento de la naturaleza como metáfora para la sanación para los humanos y para las relaciones entre humanos y no humanos.  Contemplando, conociendo, analizando la naturaleza, aprendemos de los principios básicos que sostienen la vida. Este conocimiento se convierte en metáfora relacional o simbiomimética.

Hace unos meses hicimos una pregunta abierta a la Comunidad Koru sobre metáforas naturales en épocas de incertidumbre y cambio. La pregunta fue: ¿Existe una metáfora en la naturaleza que te recuerde y te anime a enfrentar la incertidumbre actual, y el cambio hacia una vida más regenerativa y en conexión con la tierra?

Hay muchas cosas que la naturaleza nos enseña acerca de estar con el no saber y sobre  la interacción y la pertenencia.  La naturaleza nos recuerda continuamente sobre el cambio, la incertidumbre e incluso la pérdida / muerte. Es sorprendente todo lo que hacemos para luchar contra estas realidades, mientras que la naturaleza convive y pervive con ellas.

Por ejemplo una semilla debajo del suelo, en la oscuridad de la tierra, tiene un viaje incierto por delante. Aunque sospechamos que hay una semilla conocida,  esta aún no puede darse cuenta por completo en lo que se convertirá, o cómo se verá el mundo una vez que esté más allá de la oscuridad.

La metáfora de la semilla nos recuerda isomórficamente que hay momentos en que el camino del crecimiento y la transformación requiere confiar en el proceso mismo de la vida y descansar en lo desconocido.

La semilla nos permite un efecto simbiomimético, al permitirnos hacer un cambio en nuestra percepción, estado de animo, corporalidad, incluso en nuestra conciencia, al tiempo que abre la puerta a un vinculo de amor con la semilla, y por ende con toda la vida, posibilitando así prácticas regenerativas.

Te dejamos aquí un video de recopilación de las metáforas simbiomiméticas que nos ha regalado la Comunidad Koru

 

Por último les dejaré algunas claves básicas para abrir la puerta a la naturaleza como metáfora:

  • Observa, siente, contempla la naturaleza.
  • Elige un paisaje, un espacio, un árbol, un río… y permítete estar allí 10 minutos cada día.
  • Hazte preguntas personales y sobre tu relación con la naturaleza. Habita la pregunta, siéntela.
  • Permite que la naturaleza, te de pistas para responderla.
  • Habla con personas que saben de la naturaleza: biólogos, naturalistas, amantes de ella.
  • Siéntete acompañado por su fuerza.

Y para terminar me encantaría reafirmar que estos dos caminos: la experiencia de la naturaleza como camino de sanación, y la naturaleza como metáfora simbiomimética;  son solo dos vías de la amplia gama de posibilidades en el trabajo con las metáforas, como llaves que abren diferentes umbrales en el camino de la conciencia de ser naturaleza.

Para ti, ¿qué otros umbrales puede abrir esta llave?


Referencias Bibliográficas:

  • Albrecht, Glenn. 2019. Earth Emotions: New Words for a New World
  • Gass, Michael A (1995). LIBRO DE LAS METÁFORAS. Volumen II. Association for Experiential Education. Kendall /Hunt PublishIng Company. Iowa

Fotos Koru Transformación

 

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Marian Rios
Marian Ríos: Psicóloga. Magister en Antropopología Social. Psicoterapeuta Transpersonal Integral y Profesora de Danza Primal por la Escuela de Psicología Transpersonal Integral de Argentina - EPTI. Certificada como Ecotuner / Ecopsicóloga por la International Ecopsychology Society de Chile. Coach y facilitadora Integral, Sistémica y Relacional. Charter IES para Colombia. Co-creadora del Modelo Koru de diseño y facilitación de experiencias de transformación desde paradigmas regenerativos y ecosistémicos. Coordinadora en España del Diplomado Internacional de Facilitación Ecosistémica (DIFE), certificado en conjunto con Gaia U Latina. Profesora y mentora de la Formación Ecotuning Trainning - Certificación en Ecopsicología de la IEs en Chile y Colombia.